Esta es la única coincidencia: ser yo mismo frente a lo que no he hecho.
Hoy cuando apaguen la luz y dentro del aire se desvanezcan todos mis alientos voy a tener otro nombre; como el viento, la noche, la velocidad de los pájaros.

Ya no hay leche
sino cuatro recibos esperando
junto a la refrigeradora.
Dentro de ella
se activa un mecanismo
que permite a la luz
encenderse por unos minutos.
LOVE
todo acto de amor empieza
justo en el espacio que deja el cuerpo
para saltar al vacío
conciente de que el dolor
es su única forma
todo acto de amor empieza en el abandono
como si ese momento
construyera hermosos abismos
para la más insignificante
de las muertes
Richard Wright me pide que piense en la muerte
Llueve
Y tal parece que si existiera el mar
al borde del banco nacional
El maldito edificio ya no existiría
Llueve
sobre mi casa ajena
Sobre mi piel extraña
Y tengo miedo.
( yo se que tenes miedo también.)
Pero esta lluvia
Puede todo.
De alguna forma tener miedo juntos
Es
Una extraña manera de ser
Valientes.
Felipe Granados
(este es uno de los ultimos poemas que me envio felipe para que yo lo leyera)


Yo sé que mi corazón esta en otro lado;
escucho su ruido desprenderse
apenas de todos los silencios.
La mudanza ha hecho
que este cuerpo tienda a fraccionarse.
Veo por la cerámica de la casa
una carga de ventrículos resoplar
en cada uno de mis costados.
Pero es suficiente.
Estos órganos ya no me pertenecen.
Es hora de que meta mi mano en el pecho
y entre el desorden
haga que otros
aparezcan.
Cuando mi bisabuelo murió, yo presencié en un solo instante lo que en trece años nunca había visto: mis tías abuelas y mi bisabuela se deshacían en lágrimas tristísimas que ahogaban al resto de la familia. Lágrimas mudas de mujeres que no esperan que nada en la vida cambie. Lágrimas que como un barniz indoloro vuelven todo recuerdo en una presencia insepultable. Así fue como los siguientes años su casa mantenía vivo a mi bisabuelo a través de sus pertenencias. Víctor Campos tenía una cama que no ocupaba, un machete que no perdía su filo y mudas de ropa llenas de cloroformo. Yo nunca logre entenderlas, quería sobre todo esa herramienta con la que mi bisabuelo me enseño a contar hasta el número diez; con rayitas en la tierra para ir sumando las distancias. Un día sus cosas desaparecieron. Ellas no volvieron a llorar.
Mucho tiempo después, mi abuelo también murió. Mi abuelo, casi como mi padre fue uno de esos seres que pasan por la vida de uno enseñándolo todo, interpretándolo todo, contándolo todo, alegrándolo, todo. Su desaparición, literalmente, me provoco un dolor que salía desde la existencia y se tendía a la existencia como si solo ese dolor fuera posible. Hasta ese momento logre entender a mis bisabuelas. De las cosas que pasaron a mi armario, todavía conservo la mayoría y las utilizo como si me pusiera la memoria de mi abuelo en mi cotidianeidad. Y aunque pasen meses sin que saque sus tenis blancas o su abrigo verde con caperuza, sus cosas están ahí, acompañándome. Cada pedazo es alegre/triste, es cercano/distante, es mi abuelo y no lo es.
Esta historia, en especifico este cortometraje, se inspira en la vida de la menor de mis dos tías abuelas, Azucena. Ella ha asumido en este hogar de mujeres solas, el rol de ama de casa y con el tiempo el de enfermera también. Partiendo de ellas para crear a mis personajes, planteo lo difícil que es lidiar con la desaparición física de una persona contrapuesto a que un día involuntariamente, te hagan enfrentarte con el pasado y el futuro al mismo tiempo. Mis tías abuelas dado la zona geográfica en la que viven, han sido poco a poco alcanzadas por el desarrollo urbano e industrial. En Suza de alguna forma, estas mujeres logran amortiguar su dolor conservando reminiscencias de su ser querido; por eso una cerca, una cama o un sombrero en un determinado lugar les traen de vuelta a su padre. Gracias a que el progreso no respeta sentimentalismos, esos espacios van a ser desplazados, obligando sobre todo a Azucena a superar a la fuerza la muerte de su progenitor.
Para transportar al público a la intimidad de este núcleo familia, el tratamiento audiovisual va a aplicar una mezcla de tendencias cinematográficas como el neorrealismo italiano y la nueva ola francesa. Con un manejo de la luz, los movimientos de cámara y el color que tienda a la expresión antes que a la estética espero alejarme de visiones románticas costumbristas. Quiero palpar a través de una dirección de fotografía, arte y sobre todo la de actores, esas dicotomías presentes en la historia: lo rural/urbana, lo presente/pasado, el recuerdo/olvido, la costumbre/el cambio. Deseo ser fiel a la atmósfera presente en esas casas de madera que conocimos la mayoría que se crío en el campo, pero sobre todo formar una empatía visual y emocional con el trasfondo de los personajes y el desarrollo de la historia.
Mientras escribía este documento, me percate que uno de los recuerdos físicos que más valoraba de mi abuelo había sido sustraído de mis pertenencias. Por un momento regrese al día en que me entregaron esa cadena: mi abuelo acababa de sufrir un paro cardiaco, los paramédicos ya se habían ido y nos tocaba vestirlo antes de que su cuerpo empezara a descomponerse. Mi abuelo sufrió su colapso mientras se bañaba y había dejado la cadena colgada de un perchero. Yo la tome e intente ponérsela pero las personas presentes me lo impidieron, cuestiones mundanas como el saqueo de tumbas. Desde ese día la conservaba. Su ausencia me replico el dolor de la desaparición de mi abuelo, así como un montón de imágenes espontáneas de los buenos ratos que pasamos juntos. ¿Cómo no me voy a identificar con Suza? Ella que ha sorteado a la ausencia y se ha aferrado fetiches como el mío. Que se siente impotente, que no ha sido preparada para los cambios drásticos, que no es tomada en cuenta dentro de los planes gubernamentales.
Casi un poema de Gonzalo Rojas por William Eduarte
Yo sangro como un hemofílico
por tus manos;
como si tu voz en el teléfono
me partiera y me tocara tantas veces
que la sangre no tuviera otra forma
mas que los ríos.
Aquí todo es herida,
todo es ausencia;
dolor entre cortado
que sirve a otro dolor
que apenas crece.
Esta es mi casa:
un pozo de mi propia sangre
donde me ahogo
esperando un mensaje
en el contestador automático.
Hoy (28 de julio) he abierto el sitio electrónico de la nación y he encontrado con una noticia bastante interesante. La ministra de justicia Viviana Martín, deja su trabajo para incorporarse en una candidatura para diputada. En la misma nota declaraciones del presidente anticonstitucional mediador de conflictos externos Oscar Arias Sánchez, se dejo decir: “Es una lástima que Viviana Martín nos vaya a dejar. He tratado de persuadirla pero no he podido, pero se nos va porque vamos a ponerla a legislar” Claro, Arias Sanchez da por un hecho su victoria, tanto que en su discurso asume él mismo el poder de elegir quien legisla y quién no. Además, en otra nota del mismo medio, Oscar espera la salida de otros ministros y ministras para incorporarse en la campaña y propuesta de la candidata Laura Chinchilla.
Esto aclara muchas cosas con respecto a lo que el oficialismo está pretendiendo: un continuismo ya no solo de ideales y planes, sino también de los políticos que se han prestado para accionar los planes liberacionistas. Nada nuevo, nada sorprendente, nada que no se esperara desde que Laura hiciera lo mismo.
Mas allá de nuestras fronteras, ya son varios los gobernantes que intentan saltarse normas para permanecer más tiempo al control del poder. Es la nueva moda latinoamericana, el boom de modificar constituciones y ajustar las leyes al antojo de quien las domine. Una infección que no solo atrapa a la derecha, sino a la izquierda y a los que se disfrazan de populistas para su beneficio.
En Honduras su presidente electo Manuel Zelaya intentaba persuadir a su pueblo de algo parecido, hasta que sus mismos compañeros de partido le propiciaron el golpe que todos observamos por televisión. Ahora Honduras es un territorio donde el tiempo parece volver a la época de oligarquías y regímenes, de fusilamientos, de falsos significados para la democracia. Y sin mucha novedad vemos como un diputado de reelecciones por 28 años como Roberto Micheletti se corona en el gobierno de facto; que es como decir la democracia existe hasta donde nosotros dejamos que exista.
Yo creo en el cambio, en la transformación, en la mudanza como forma de rejuvenecer y mejorar lo que antes éramos. La permanencia, la continuidad solo puede llevar a la estática, a la extinción, a la podredumbre. Todo lo que no se mueve se consume, se muere, se envejece en el peor sentido de la palabra: quien acepta que ya no tiene nada que descubrir.
Una democracia tomada por las mismas manos solo puede conducir a una cosa: a una dictadura o autocracia.
(Autocracia: Los ciudadanos no participan libremente en la creación de leyes. El poder se constituye de arriba hacia abajo, es decir desde el gobernador o el grupo que gobierna.)
William Eduarte para la MalaCrianza
No he comprado espejos
para colocar en esta casa.
Se de memoria
las circunstancias por las cuales
mi cuerpo se contrae especialmente
por la mañana.
Un espejo no haría mas que recordarme
este lado vacío,
este camino de lagrimas sordas,
este mudar de expresiones
que se acomodan
dentro de la tristeza.
Un espejo es una memoria
tan dolorosa
que solo tiene una cara.
1
Estoy inquieto,
desde el colchon inflable y el polvo
del suelo que todavía no me pertenece.
Tal vez por eso este cuarto
me recibe con todo el desprecio
de quien no acepta
que la cosas se den a la ligera,
envueltas en la desorientación
propia de lo que es urgente.
Mi ropa en una esquina
no es filtro suficiente
para reparar este aire
que me sobra.
Este costado sin pertenencia.
Estas manos que encuentran en la pared
un simulacro de lucha.
Alguien debería saber que esta noche
me duele decir que estoy solo.
2
La música hace de mi casa
un lugar habitable.
Le habla al inodoro, a la ventana
del jardín, al mango
del sartén eléctrico;
les explica el tipo de calor
que deben irradiar a su hora.
Sigo siendo un extraño
que se encuentra con todo
lo que esta aprendiendo a pertenecerle.
3
No es la noche
el peor momento de vivir solo.
Es la mañana. El abrazo al vacío.
El desayuno con medida. El libre transito
en la ducha. El silencio en el mecanismo
de las puertas.
Las sillas en la misma posición,
un día, dos días, veintitrés.
La ropa que no se mezcla
con otra que no sea la propia.
La gran resistencia en el agua
caliente de la termo ducha.
El peor momento de vivir solo
tiene su forma de aclarar en el calendario
que no tienes planes que compartir
hasta nuevo aviso.
4
Alguien no sabe que he dormido mal esta tarde.
Llaman a la puerta. Esta persona no tiene
ningún interés por escuchar
mi comentario del noticiero.
No tengo mensajes en la contestadota.
A nadie se le olvida mencionar
que va a llegar tarde.
Me he mudado de mi mismo
a un lugar que no conozco.
He intentado colocar
algunos afiches y ha sido inútil.
Sigo esperando que alguien ordene mi casa
y me regañe por no intentarlo con ganas.
No es mi culpa,
en la mudanza he dejado colgando
el corazón en otro armario.
CSI Basura from William Eduarte on Vimeo.
Festival Veranos en el Cenac 2008 from William Eduarte on Vimeo.