They say it fades if you let it, Love was made to forget it. I carved your name across my eyelids, You pray for rain I pray for blindness.
If you still want me, please forgive me, The crown of love has fallen from me. If you still want me, please forgive me, Because the spark is not within me.
I snuffed it out before my mom walked in my bedroom.
The only thing that you keep changin' Is your name, my love keeps growin' Still the same, just like a cancer, And you won't give me a straight answer!
If you still want me, please forgive me, The crown of love has fallen from me. If you still want me please forgive me Because your hands are not upon me.
I shrugged them off before my mom walked in my bedroom.
The pains of love, and they keep growin', In my heart there's flowers growin' On the grave of our old love, Since you gave me a straight answer.
If you still want me, please forgive me, The crown of love is not upon me If you still want me, please forgive me, Cause this crown is not within me. It's not within me, it's not within me.
You gotta be the one, You gotta be the way, Your name is the only word that I can say
You gotta be the one, You gotta be the way, Your name is the only word, The only word that I can say!
Come with me There's something you should see In the evening sky Put on your warmest coat We'll be breathing ghosts And they don't want us to see So they join the clouds Which clot above our heads But on a clear night If you look close enough You can just make out Love And other planets We are not alone
Normally It's bright enough to see With a naked eye I held you close to me And I felt you smile And you whispered in my ear "I know it's there Let's make our own light" And on a clear night If you look close enough You can just make out Love And other planets We are not alone And on this clear night If I hold you close enough I can feel love
Una de las capsulas realizadas para el programa Antorcha 2008. Dirección, edición, foto: William Eduarte Sonido: Berenice Guzman Producción: Yacksiry Ramirez Lopez: Juan Rodriguez: Esteban
Acabo de terminar El Fin de la Infancia, de Arthur C. Clark. Increible. A proposito de este libro, que les recomiendo, este video. Ya casi ha pasado un año de su muerte, y sin embargo cada vez que alguien lea uno de sus libros, los sueños y pesadillas de Arthur volveran para asombrarnos.
William Eduarte Briceño para la MalaCrianza de Mayo willaseb@racsa.co.cr
Para mi es bastante claro: por ningún motivo o circunstancia voy a votar por Liberación Nacional, ya sea que tenga de candidato a Berrocal, Johnny o Laura. A pesar de que apenas estamos en las precandidaturas de los diferentes partidos políticos yo ya me decidí. Sin querer hacer de esto una campaña o una causa (aunque debiera), este votante va a poner su equis en cualquier casilla no verdiblanca y tiene suficientes razones. No voy a apoyar un oficialismo que tanto daño le ha hecho a este país, apostando por un modelo de desarrollo desigual y que actualmente es desaprobado por las circunstancias mundiales. Que ha gobernado con una agenda donde el TLC y sus secuelas han sido sus únicos objetivos y además se ha desempeñado desastrosamente e incluso ha subestimado y tapado actos de corrupción y antidemocracia como el memorándum, entre otros. Un oficialismo liberacionista que pretende implementar cambios en nuestra democracia al topar con lo que ellos llaman un “estado ingobernable”. Ya promulgan un cambio en la constitución actual y no sé si soy el único que tiembla al escuchar la propuesta de reelecciones consecutivas. Dirán que Berrocal, Johnny o Laura no tienen nada que ver con esto; pues no, son parte de la maquinaria verdiblanca que cambió de un ideario social demócrata a un neoliberalismo casi radical. En palabras de Rolando Araya (ex candidato de Liberación Nacional): “Ya nadie habla de neoliberalismo, ni los libertarios. ¿Por qué? El neoliberalismo no es más que corrupción disfrazada” (durante la presentación de las diez medidas para enfrentar la crisis con inclusión social y productiva en el Hotel Ambasador). Y como fin de mis razones, la utilización de la crisis mundial para implementar medidas que atentan contra l@s trabajador@s costarricenses y sus derechos. El famoso Plan Escudo no solo apoya a los mismos que engendraron esta debacle económica, también le pasa doble factura a quienes no tienen la culpa de ella. Un gobierno de empresarios que ha dejado de lado la parte más importante de una empresa: sus trabajadores. Algunas personas dicen que votar por Calderón en las próximas elecciones es una locura; sobre todo después de las recientes declaraciones de Walter Reich. Yo creo que escoger a algún candidato de Liberación Nacional en las elecciones del 2010 es algo parecido. Si se comprueba que alguien ha hecho algo malo, no se le deja hacerlo más. Si con suficientes razones se demuestra que un modelo de desarrollo no funciona, se quita. Parece que eso no lo hemos entendido lo suficiente todavía.
El sistema operativo de software libre acaba de sacar su ultima versión. Aca se baja y se instala, se puede mantener windows y este al mismo tiempo. Prueben la diferencia de la libertad digital en contraste con la obsoleta forma de control del software privativo.
Por fin nos dejamos de varas y utilizamos los recursos disponibles en la web. El suplemento La MalaCrianza ya esta en twitter, facebook, Issuu y Wordpress.
Una mesa. Sillas con respaldares y asientos blancos. El frío de las siete de la noche y alguien recostado contra la pared, también blanca. Antes de empezar a andar la grabadora Julio extiende una carpeta gigante y empieza a mostrarnos sus trabajos: Grabados, pinturas, fotografías y otros donde mezcla todo lo anterior; esto es sólo una muestra de su obra traída de su país natal: Colombia. Empezamos a hablar a la luz de lo que salta en sus cuadros.
¿Qué diferencia hay entre el trabajo que conlleva un autorretrato a un cuadro no figurativo?
- Cuando usted hace un autorretrato es porque tiene una necesidad de verse reflejado en forma literal, no simplemente verse expresado en sentimientos. Algo que hablaba con un amigo es que cada vez que veo uno de mis cuadros recuerdo la emoción con los que los he pintado. Parte mucho de esa referencialidad, que es netamente emocional, o del yo.
¿Entonces un autorretrato es un acto aún más egoísta que la otra obra?
- Totalmente. El autorretrato aunque no es referencial a la forma es referencial a la expresión.
¿Cómo se convive la creación con la enseñanza?. Porque las dos son desgastantes.
- Usted modifica las formas de crear a medida que comienza a dictar clase. Dictar clase en ese sentido de impartir algo según la mirada propia. Una de las grandes diferencias de dar clases en artes es que se tiene la ventaja de que al mismo tiempo que se está enseñando, se está creando y se está aprendiendo, porque es un diálogo constante con el estudiante. No se imparte nada, simplemente se orienta y el estudiante es el que resuelve. Por otra parte el tiempo se agota más fácilmente, pero se descubre que se puede resolver más rápido las cosas.
Un resumen de Julio:
- Yo empecé a pintar, a pensar que el dibujo es una forma de pintar, que no existía barrera. Para ver y pintar comencé a ver grabado, a hacer grabado y obra gráfica en talleres de cierto nombre en Bogotá. Uno de ellos es el de José Antonio Roda. Cuando el muere, su hijo Marcos Roda, que casualmente vivió acá en Costa Rica, reinicia el taller y yo entro en esa reconstrucción. El fue el que restauró el Museo Nacional de Costa Rica. Inicié en pintura y me quedé en el grabado; la fotografía fue a aparecer porque también estudié diseño gráfico. Durante ese periodo me convertí en el encargado del laboratorio de fotografía de la facultad durante un año y medio. El lado del diseño lo que me dejó fue el trabajo frente al computador. Frente a querer trabajar en afiches y en carteles, que también están muy ligados a la parte del grabado.
¿Y cómo te involucraste a la dirección de arte y el audiovisual?
- Paralelo a todo lo que he hecho en la vida, de los rumbos que he tomado ha sido trabajar en teatro. Digamos que mi primer vínculo con las artes plásticas fue por el ambiente del teatro y por mi gusto al teatro en el colegio. Creamos un grupo de teatro donde yo era el codirector pero me encargaba realmente de la puesta en escena, escenografía, fondos, avisos, carteles, afiches, toda esta parte más cercana a la dirección de arte. Luego pasé a trabajar con un grupo ya profesional de danza contemporánea donde básicamente hacia la dirección de puesta en escena. A partir de ese trabajo me invitan a trabajar en una película, hace más de un año.
¿La película de Hilda Hidalgo?
- Sí, en el largometraje Del Amor y otros Demonios, coproducción costarricense - colombiana. De manera profesional, este era mi primer vínculo directo con el cine. Ya teníamos un presupuesto, una historia desarrollada, otro nivel de producción: ya con un rol específico. Antes había participado en cortometrajes y sobre todo video creación, que allá le llamamos video arte.
De pronto esta obra me recuerda a los dadaístas…
- Totalmente, existe una herencia de ellos. Hablando de influencias gráficas, está el puente roto o el puente azul, (de Die Brucke,) que es un movimiento de grabado alemán y del expresionismo alemán que termina con la creación del dadá. Y sí, hay una referencia muy grande del dadá en mi obra, no explícita ni tampoco oculta, pero sí hay una influencia tanto en la forma de pensar como en la forma de crear y hasta en la forma de asociación de imágenes.
¿Vos sos dadaísta?
- No, no, no. Si dijera eso sería más que pretensioso un poco apolítico. Se volvería un problema legal.
¿Vos que sos entonces?
- Soy un coleccionista de imágenes. Básicamente lo que yo hago es collage de técnicas, de movimientos, de impresiones, eso es. Es coleccionar cosas. Es ir acumulando cosas y en dado caso sacarlas.
Te pregunto porque a mucha gente alrededor de los círculos del arte, les importa mucho delimitar a los artistas y cómo encajonarlos.
- Eso es las pocas cosas que he visto acá. Y lo vi sobre todo en la exposición del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Como que los pintores estaban de un lado, los que hacen instalación de otro lado, los que hacen video creación de otro ladito; como que todos estaban separados por lo que hacían. Tal vez en Bogotá no se dice: él es pintor. No, se dice: él hace obra. Puede ser pintura o con fotografía. Creo que eso es lo que se intenta cada vez, romper con la necesidad de decir yo soy esto para decir yo soy todo. No es que yo lo necesite hacer, porque perfectamente podría necesitar esta imagen y mandársela a hacer a un técnico de grabado, y yo hice ese grabado. Se comienza a romper con los finales de las vanguardias donde ya no se es el oficiante de la obra sino simplemente el que piensa y plantea la imagen. Muchas veces esta imagen es corregida por el técnico y eso se ha visto siempre.
¿Eso es parte de los aportes de Andy Warhol?
- A Warhol lo que le debemos es la concepción de que cualquiera puede ser artista. Y la fábrica de arte lo que tiene es la producción en serie y en masa de obra. Eso sí, siempre y cuando tenga un concepto claro. La repetición es importante en Warhol frente a la necesidad de recalcar.
- Alguien puede hacer obra desde volver al dibujo, como un ejercicio simple, pero tiene la posibilidad de transitar entre todas las tendencias y todas las técnicas. No es necesario decir yo soy dadaísta y por eso no puedo hacer un dibujo anatómico, o no puedo pintar, sólo puedo hacer collage. No, es tener la libertad de moverse y desplazarse. Ahorita la conciencia es que el arte como campo está expandido frente a una relación humana. No se tiene que delimitar un campo de acción ya que el arte en sí se vuelve la vida por donde uno se desplaza. Está el caso de una señora sueca, si no me equivoco, que se dedicó toda su vida a tejer y su obra era la colcha que era su vida. Ella terminó con una cobija gigante donde estaba su desplazamiento a través del tiempo. Por eso mismo delimitar las influencias también es complicado. Fácilmente para mí una influencia puede ser el Greco, y fácilmente lo puedo poner a nivel de Warhol, o Basquiat o Bansky.
¿Y sobre esa discusión de que si el diseño es arte o viceversa?
- Eso depende desde de quién lo haga, hasta dónde lo lleve. Diseños pueden considerarse una obra de arte y eso queda presente desde Warhol. Es particular que él valide una marca como Coca Cola o Brillo y lo asocie a esa noción de ícono, imagen, logotipo. Más que una denominación de arte, es una forma de creación. El decir arte es entrar en muchos problemas.
Ahora que hablás de la validación del ícono ¿Qué pasa cuando el artista pasa a serlo y su obra pasa a un segundo plano?
- Es la forma de apropiarse de las imágenes de los otros. Vik Muñiz dibuja iconos de chocolate y el genera imágenes a partir de dibujar con chocolate sobre papel blanco. O esta Nadin Ospina, el se vale de las imágenes de lego para hacer cuadros. O se vale de caricaturas para transformarlos en figuras precolombinas. El trasciende eso. Censurable, eso sí, porque va y consigue piezas arqueológicas robadas, las muele y con esa arcilla de mil años reconstruye junto a especialistas indígenas que conocen la técnica de una nueva obra. Se vuelve una pregunta interesante como vuelve un ícono a hacerse ícono dentro de la modernidad sólo que validado en arcilla de mil años.
Ahora que hablás de la censura en el arte, ¿no es después de las vanguardias una de las dicotomías que más atraviesan las obras?
- La primera censura es la autocensura. Todo artista es autocensurado por motivaciones propias: emocionales, personales, confrontación con el contexto. Lo primero que está es la autocensura. De lo que usted vio hoy en esta carpeta el 80% se quedó en la casa guardado y el 5% del 100% se ha ido a la basura. Porque parte de eso, de una selección que se hace porque se considera que no todo es mostrable. Hay censuras políticas, morales, éticas y creo que más que aceptar y ser consecuente con la censura lo que debe primar es la autocensura. La autocensura es esa autorregulación que se convierte en la principal forma de ser consecuente.
Para el artista, no para la sociedad…
- Creo que debería funcionar igual, no como un hecho impuesto sino como algo que podemos desarrollar. Es autocensurable tirar basura en la calle. En el momento que yo me veo afectando al otro eso me genera una censura. Y censura no sólo el hecho de coartar sino de delimitar. La autocensura es una forma de comportarse. No es vivir contenidos sino tan abiertos que puedo decir: eso no y no, como una cosa de respeto y de ética.
Los proyectos en estos momentos, Julio.
- Ahora estoy retomando el Moral, que es una publicación que llegó a tener dos ejemplares. En Bogotá es tan difícil exponer, en cualquier espacio, que el único camino que me quedó fue la autopublicación. Yo hacía un panfleto donde publicaba mi obra y escribía sobre arte. Y era una forma de hacer evidente mi obra en la ciudad. No rayé paredes simplemente repartí un papel, consecuente con el soporte que estaba trabajando. Entonces en un país que no conozco la autopublicación puede ser la primera forma de difusión. Como yo mismo me promociono sin la necesidad de otro medio que yo no pueda producir.
¿Por qué es difícil exponer en Colombia? ¿por el volumen o las galerías?
- Parte y parte. Porque las galerías son un negocio y si no hay un mercado de compra no les sirve su obra. Es complicado en ese sentido, hasta que no se tiene un mercado abierto no se puede acceder a esos espacios, y si quiere acceder de pronto tiene que hacer arte de moda. Para mi es particular encontrarme cosas que se están haciendo acá que en Colombia se hicieron hace un año, o cosas que llegaron acá primero y en Colombia todavía no. Entonces si quiere estar de moda tiene que hacer un neo-pop. O si quiere estar en espacios alternativos tiene que hacer video instalación o instalación sonora. Se apuesta más a una tendencia para atraer a los mismos públicos que hacia una generación de nuevos públicos con obra y apuestas nuevas. Y cada vez se complica más. Es mucho de todo. Cada vez las facultades de arte se sobresaturan. Yo entré en un programa de 30 personas del cual aspiraban 400. Hoy a ese mismo programa aspiran 1200.
¿Cómo desde el punto de vista de la creación, te convencés de hacer obra en un mundo que convierte el arte en negocio y las tendencias en respuestas a ese negocio?
- Digamos que me puedo dar el lujo hasta hoy de no tener que vender para vivir. De no pensar que estoy haciendo obra para vivir y venderla para vivir. Sino simplemente porque quiero que la gente la vea.
Con la última pregunta también se nos acaban las obras de la carpeta de Julio. En secreto, dentro de mi autocensura, me quedo con las ganas de pedirle algo de su trabajo. Así se vuelve a repetir el ciclo con que inició esta conversación: el frío de las nueve de la noche, dos sillas que quedan vacías y una pared blanca cubierta por el asombro.
No sé que referencias puedan discribirla mejor que sus textos. Para mi siempre fue una dentro de mis libros de cabecera; siento que se me hubiera ido alguien bastante cercano. Tan cercano que el libro al lado de la cama tiene una mancha roja en su última página.
Vals del Ángelus
Ve lo que has hecho de mí, la santa más pobre del museo, la de la última sala, junto a las letrinas, la de la herida negra como un ojo bajo el seno izquierdo. Ve lo que has hecho de mí, la madre que devora sus crías, la que se traga sus lágrimas y engorda, la que debe abortar en cada luna, la que sangra todos los días del año. Así te he visto, vertiendo plomo derretido en las orejas inocentes, castrando bueyes, arrastrando tu azucena, tu inmaculado miembro, en la sangre de los mataderos. Disfrazado de mago o proxeneta en la plaza de la Bastilla —Jules te llamabas ese día y tus besos hedían a fósforo y cebolla. De general en Bolivia, de tanquista en Vietnam, de eunuco en la puerta de los burdeles de la plaza México. Formidable pelele frente al tablero de control; grand chef de la desgracia revolviendo catástrofes en la inmensa marmita celeste. Ve lo que has hecho de mí. Aquí estoy por tu mano en esta ineludible cámara de tortura, guiándome con sangre y con gemidos, ciega por obra y gracia de tu divina baba. Mira mi piel de santa envejecida al paso de tu aliento, mira el tambor estéril de mi vientre que sólo conoce el ritmo de la angustia, el golpe sordo de tu vientre que hace silbar al prisionero, al feto, a la mentira. Escucha las trompetas de tu reino. Noé naufraga cada mañana, todo mar es terrible, todo sol es de hielo, todo cielo es de piedra. ¿Qué más quieres de mí? Quieres que ciega, irremediablemente a oscuras deje de ser el alacrán en su nido, la tortuga desollada, el árbol bajo el hacha, la serpiente sin piel, el que vende a su madre con el primer vagido, el que sólo es espalda y jamás frente el que siempre tropieza, el que nace de rodillas, el viperino, el potroso, el que enterró sus piernas y está vivo, el dueño de la otra mejilla, el que no sabe amar como a si mismo porque siempre está solo. Ve lo que has hecho de mí. Predestinado estiércol, cieno de ojos vaciados. Tu imagen en el espejo de la feria me habla de una terrible semejanza.
CURRICULUM VITAE
digamos que ganaste la carrera y que el premio era otra carrera que no bebiste el vino de la victoria sino tu propia sal que jamás escuchaste vítores sino ladridos de perros y que tu sombra tu propia sombra fue tu única y desleal competidora.
HISTORIA
puedes contarme cualquier cosa creer no es importante lo que importa es que al aire mueva tus labios o que tus labios muevan el aire que fabules tu historia tu cuerpo a toda hora sin tregua como una llama que a nada se parece sino a una llama
A LO MEJOR ERES TÚ MISMO
A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos, endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz propietario de una boca escarlata que muge. Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar. Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de conmoverte, capaz de rechazarte. Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos. Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el saltito, la imagen que te saca la lengua. No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es ridículo caerse de trasero with music in your soul.
Han pasado... no se dos o tres años de la publicación de En Cuarentena. Hasta la fecha, las unicas posibilidades de conseguir ese libro están en la misma editorial o en las ferias. A bueno, tambien en Claraluna, porque un dia se me ocurrio comprar y llevarlos. Un error, entre el descuento de la editorial y el porcentaje de la libreria pierdo plata. Sin contar la gasolina/diesel/bus/taxi. Lo interesante es que en su pagina me tienen entre sus autores. Tambien tienen al libro entre sus colecciones. Vale 1600, por cierto. (cuestion de darle mas tiempo y se ponga mas barato). Mañana voy a llamar a preguntar cuantos libros se han vendido, porque de esa venta me corresponde un 3 o un 6%. Quiero saber como se vende un libro que no se distribuye. Porque en la libreria que supuestamente es una exibicion de autores costarricenses, tampoco esta. Esto no es un berrinche. Es un: cuidado, no lo hagan.
Últimos, los cincuenta metros para llegar a casa. Ultimo, el abrazo antes de montarse al bus. Últimos los segundos del año viejo. Ultimo el hasta pronto cuando nos separamos. Últimos, los pasos en el aeropuerto antes de irnos. Ultimo, el olor a tabaco en la autopista. Últimos los amigos que se quedan en la vela. Ultima la moneda bajo la almohada por el último diente de leche. Ultima esta columna, este espacio que ha sido un intento por respondernos que es ser alajuelenses en épocas como esta; en que precisamente el girar de los tiempos y la maquinaria de la posmodernidad nos hacen revalorar lo que somos.
Bajo esta sensación, el fin de semana pasado me toco recorrer Alajuela desde Sarchi hasta Fraijanes. Fue una visión desde el terremoto, desde la baja general en el turismo y las exportaciones; es decir, a través del fantasma de la crisis económica en contraposición a los efectos palpables de una catástrofe natural en nuestra provincia. Gente durmiendo todavía en albergues mientras otras no saben si mañana van a tener trabajo. En esta especie de estado negativo son las mismas personas los puntos que nos hacen retomar un poco la esperanza, sea lo que sea que esto signifique.
En Fraijanes, exactamente en el restaurante Chubascos, se realizó una actividad que enlazo todos los gustos, sabores y patrones. Se llego a compartir, a dar y recibir, y sobre todo a ser gente entre la gente. Y es que es ahora que se necesita que la esperanza se convierta en acciones concretas y autenticas. Ya no son tiempos de egoísmos e individualismos; la vida nos está enseñando que solo en sociedad podemos afrontar estos problemas. Desde la solidaridad con una familia sin techo o una que empezando el año se queda sin su modo de sobrevivencia. Cada quien a su modo y a su manera, pero entendiendo que la solidaridad es a veces el valor humano más necesario.
Último y jamás, el sentirnos vencidos por las circunstancias.
William eduarte para el difunto suplemento "El Alajuelense" de lanacionencrisis
Estas fechas para algunos son de nostalgia. Se genera una introspección a partir de lo que nos hace verdaderamente falta. Sentimos más grandes los vacíos en la cama, en las fotos de familia, en los abrazos desaprovechados; la cena de navidad con menos platos nos duele tanto como recordar a ese miembro de la casa que siempre se quejaba en voz baja.
Yo recuerdo a mi abuelo.Todos los veinticinco que cruzaba la calle para despertarlo temprano. Reunidos alrededor de las sobras del día anterior en el almuerzo y ver la tele aunque no dieran nada bueno. Mi abuelo le daba un sentido a estas fiestas fuera de lo religioso o lo vacacional: para él siempre fueron tiempos de pasar con quienes uno más quería. Como buen alajuelense no faltaban sus bromas, sus sonrisas, sus sorpresas escondidas bajo la manga.Ese detalle que valía la espera del todo el año.
Al dar las doce el primero de enero siempre nos decía que ese era su último año.Ahora sé que era su modo de motivarme a abrazarlo más fuerte y decirle que él iba a vivir más que yo.De alguna manera todavía sigo creyendo lo mismo; esos vacíos no son tan dolorosos porque mi abuelo siempre los llenó lo suficiente como para que me alcance todavía. Para que su presencia sea tan exacta como mi recuerdo.
“La verdad a cielo abierto” esta frase, acuñada por la empresa encargada de la mina en Crucitas, San Carlos, no puede dejar de producirme una gran risa histérica. Ese tipo de risa que duele días en el abdomen.Que cuando ve a gente humilde con pancartas apoyando el proyecto, se vuelve angustia.Me trae la imagen de las marchas del Sì cuando lo del T.L.C.; llenas de buses privados, de empleados obligados a su asistencia, de empresas interesadas más en su lucro que en el bienestar social.
Recuerdo también que nuestro propio presidente se dio el lujo de anunciar aquello del cambio radical que traería el tratado: sustituiríamos la bici por un carro, la moto por un avión,el andar a pie por un par de alas.Me resuenan estas promesas en las nuevas de desarrollo gracias al oro costarricense.
Lo que no dicen es que en Costa Rica una mina del mismo tipo fue cerrada en el 2007. Explotada en Miramar, Puntarenas, por una compañía canadiense como la que apoya al proyecto en Crucitas. Luego de movilizar 7 millones de toneladas de material, se toparon con graves problemas que causaron el cierre técnico de la mina.Además de dejar sin empleo a 350 personas, hasta la fecha se desconoce el verdadero impacto ecológico.
La verdad a cielo abierto no es otra que la ya sufrida. Que ya la permitida por nuestro gobierno.Mientras nos proyectamos al mundo como un paraíso tropical,seguimos cambiando la flora y la fauna por unas cuantas onzas de oro.Eso es un mal negocio. Como dirían mi abuela: “nos están metiendo cinco con hueco”.
Este cuento, lo escuche repetido de mi bisabuelo los días en que todavía podía llevarme a ordeñar vacas. El sabia que todas las veces que lo contaba, cambiaban cosas de lugar, nombres de personajes, incluso la exactitud de los acontecimientos en la narración.
La primera vez me sorprendió diciendo que el mar tenía sus límites en Orotina, en Los Chiles, en Villa Bonita; contaba la historia de una isla muy parecida a nuestra provincia. Alajuela flotaba en mar salada y por un gran sacrificio, perdía el derecho a sus costas. Lo que siempre concordaba en las historias, además del final, era que ese sacrificio ocurría cuando uno de los personajes, llevado por sus acciones, tenia que decidir entre su gran amor o el mar. A veces eran Yemayá, tatica dios o Sibú los encargados de llevarse el agua salada, dejando un territorio con todas las características de puerto pero sinolas y agua.
Por mucho tiempo, eso me explico porque hacia tanto calor. Porque, por ejemplo, la gente andaba mas descubierta que en otros lados. Y sobre todo, las conchas que me encontraba escondidas en la tierra.
La última vez que me contó la historia, mi bisabuelo guardaba cama.Creo que ya tenia la suficiente edad para por fin entender como una persona puede sacrificar todo el mar por un ser amado. Porque si se hubiera podido, habría dado todo el mar de Alajuela para que mi bisabuelo no tuviera la cadera rota. Para que me llevara a ordeñar las vacas y repitiera sus cuentos las veces que él quisiera.